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11 de agosto de 2013

Dinoficha: Velociraptor

Bien, es hora de despertar las dinofichas con la adición de uno de los terópodos más conocidos y también uno de los depredadores más peligrosos del Cretáceo. La película "Jurassic Park" fue su lanzamiento a la fama y con ésta, cautivó a las audiencias como un lagarto bípedo sediento de sangre. Hoy, lo vemos más parecido a un ave de rapiña, mas no por eso deja de ser el sanguinario destripador que nos pone los pelos de punta. De hecho, se podría decir que con el pasar del tiempo, parece hacerse más letal el legendario... ¡Velociraptor!

Velociraptor

Localización: Mongolia y China, Asia
Clasificación: Saurischia, Terópodo, Dromeosáuridos
Significado del nombre: “Ladrón veloz”
Tamaño: 1.5 a 2 metros de largo
Período: Cretáceo
Dieta: Carnívoro

Características
El Velociraptor fue un depredador pequeño y ágil que vivió en lo que hoy conocemos como Asia. Estaba dotado de largas patas traseras que le permitían correr a grandes velocidades y de brazos largos que le ayudaban a agarrar animales pequeños y manipular comida. También contaba con un cráneo de 25 cm de largo y con una boca equipada con 80 dientes afilados como navajas, los que utilizaba para morder a sus víctimas y desgarrar su carne a la hora de comer. Además de sus dientes, poseía también unas afiladas garras que utilizaba para atacar a cualquier presa u oponente que estuviera a disposición. Pero su característica más sobresaliente es la garra en forma de hoz del segundo dedo en cada pata trasera. Ésta llegaba a medir 9 centímetros de largo y era probablemente, su arma principal. Para evitar su desgaste, el Velociraptor, al igual que todos los dromeosáuridos, mantenía esta garra erguida mientras caminaba o corría, pero al momento de atacar, la apoyaba sobre sus víctimas para perforar su piel. Sin embargo, algunos estudios revelaron que contrario a la percepción popular, esta garra no estaba hecha para zarpar o rasgar a sus presas, sino para apuñalarlas en puntos vitales hasta que ésta muriera debilitada, durante una serie de ataques en los que combinaba todas sus armas, incluyendo también las garras de las patas delanteras y sus dientes. La cola del Velociraptor estaba dotada de largos huesos que se acomodaban entre sus vértebras, lo cual, la mantenía flexible y rígida. Esto le brindaba un buen balance al animal al momento de dar un giro fugaz mientras corría. Un descubrimiento realizado en septiembre del año 2007 reveló que el Velociraptor estaba cubierto por una capa de plumas, lo que finalmente confirmó que éste dinosaurio estaba estrechamente relacionado con las aves.

Descubrimiento y Hallazgos
Los primeros fósiles de Velociraptor se encontraron por primera vez en el año 1922 en la región de Djadokhta del Desierto de Gobi, Mongolia por el personal del Museo de Historia Natural Americano y fue nombrado un año más tarde (en 1924) por Henry Fairfield Osborn. Varios fósiles se han encontrado desde entonces, pero ninguno ha cautivado tanto a la comunidad científica como el apodado “The Fighting Dinosaurs” (Los dinosaurios Luchadores), descubierto en el Desierto de Gobi en 1971. Éste revela ciertamente una lucha a muerte entre un Velociraptor y un Protoceratops. El fósil demuestra que el Velociraptor apuñalaba al herbívoro con su garra mortal en la garganta, al mismo tiempo que lo agarraba por la boca por una de sus patas delanteras, mientras el Protoceratops mordía la otra con su fuerte pico. Debido a que ambos permanecieron en su posición de lucha y a su excelente estado de conservación, los expertos especulan que ambos hubiesen muerto enterrados por un deslizamiento de arena proveniente de una duna cercana. Durante casi un siglo, la especie “Velociraptor mongoliensis” fue la única inscrita en el registro fósil, pero en 2008 se describió una segunda especie encontrada en 1999, la cual fue nombrada “Velociraptor osmolskae”, en honor a la paleontóloga polaca, Halszka Osmolska. Además, hay quien piensa que el género Tsaagan, podría tratarse, en realidad, de una especie de Velociraptor, aunque hay polémica sobre esta aseveración.  

Hábitat
El Velociraptor fue encontrado en lo que llamamos hoy el Desierto de Gobi. Mientras el Velociraptor aún vagaba por aquellos lugares hace entre 75 y 65 millones de años, el desierto no era muy diferente al que conocemos hoy. Sin embargo, en este inmenso espacio árido era posible encontrar varias sabanas (en algunos casos, bastante extensas) que se encontraban distantes unas de otras entre las grandes dunas de arena que había en el enorme desierto. Algunos de estas sabanas contenían zonas de exuberante vegetación alimentadas por oasis y matorrales que se formaban durante la estación húmeda. En éste tipo de hábitat arenoso y poco frondoso, el Velociraptor cazaba cualquier cosa que estuviera a su alcance, incluyendo pequeños ceratópsidos, paquicefalosaurios, ornithomimosaurios, aves y mamíferos. Es probable que acechara escondiéndose tras las pocas plantas y arbustos resistentes a la sequía y entre la vegetación baja de las sabanas, en donde posiblemente era más fácil encontrar suministros de agua.

Velocidad
Debido a su estructura liviana, patas largas y al contar con una tibia más larga que el fémur, lo cual, le proveía un excelente impulso, los científicos coinciden en que el Velociraptor, como la mayoría de los dromeosáuridos, fue uno de los dinosaurios más veloces. Posiblemente capaz de alcanzar una velocidad estimada de 60-75 km/h durante un corto período de tiempo, lo que lo ubica entre los dinosaurios más rápidos y ágiles conocidos.

Comportamiento
Basándose en lo que muestran los fósiles y en el comportamiento de depredadores actuales, los expertos han podido coincidir en varios puntos sobre la conducta del Velociraptor. Muchos aseguran que gracias a su cantidad de armas, un solo Velociraptor podía ser letal, pero es muy probable que este dinosaurio conviviera en grupos. Esto le ayudaba a derribar presas incluso más grandes y fuertes que ellos mismos y probablemente, proveía una mejor protección para los individuos más jóvenes. Probablemente, estos grupos estaban organizados por un orden social dirigido por un macho o una hembra dominante que guiaba al resto del grupo en la búsqueda de alimento, agua y todo lo necesario para su supervivencia.

Además del comportamiento social, el hecho de que el Velociraptor tuviera plumas ha permitido a los paleontólogos teorizar que esto estuviese, de alguna manera, relacionado a las destrezas de reproducción de este dinosaurio como en muchos otros en los que se ha descubierto el mismo patrón, del mismo modo que sucede con muchas aves de la actualidad. Hay quien piensa que el macho poseía una coloración más brillante en su plumaje que utilizaba para atraer la atención de la hembra y ahuyentar rivales en la época de apareamiento. Del mismo modo, es posible que el color del plumaje le proveyera al Velociraptor la capacidad de camuflarse en su entorno para así facilitar la caza.

Un estudio llevado a cabo en 2011 llevó a los paleontólogos a sugerir que este animal era un eficiente cazador nocturno y que probablemente decidía esperar a la noche para emboscar a sus presas.

24 de abril de 2011

Velociraptor ¿Un cazador exclusivamente nocturno?

El pasado jueves14 de abril, la revista Science publicó el estudio de un equipo de investigadores, compuesto por Ryosuke Motani y Lars Schmitz, de la Universidad UC Davis, el cual consistió en un minucioso análisis sobre la estructura ocular de unos 33 fósiles de dinosaurios, entre los que se incluye material del famoso Velociraptor mongoliensis.

El punto de partida de los científicos lo fue la medición del llamado "anillo escleral", un aro óseo que cubre la parte del iris y la pupila de varios animales, y que muchos consideran como un indicador del tamaño de la última. La premisa de Motani y Schmitz se basa en el principio de que los animales que están activos mayormente durante el día, tienen una apertura más pequeña del anillo escleral, mientras que los de hábitos nocturnos, tienen una más amplia. Teniendo esto en cuenta, los investigadores compararon la cavidad escleral de sus 33 especímenes con la de 164 lagartos y aves modernas.

El resultado reveló que el Velociraptor y algunos dinosaurios similares no sólo eran capaces de ver en la oscuridad, sino que dependían de eso. En anillo escaleral visto en la fosa orbital del Velociraptor llevó a los investigadores a concluir que este pequeño terópodo era un depredador que tendía a aprovechar la oscuridad de la noche, más que la luz del día para realizar sus actividades de caza y alimentación.

Por supuesto, la posibilidad de que varios dinosaurios, como los dromeosáuridos (la familia a la que pertenece el Velociraptor) estuviesen escrupulosamente adaptados para llevar una vida mayormente nocturna ya había sido propuesta y parcialmente aceptada. La mayoría de estas especulaciones estaban exclusivamente basadas en el tamaño de la órbita de varios ejemplares, como por ejemplo, el Troodón y el Leaellynasaura. No obstante, este es el primer estudio realizado sobre la capacidad de algunos dinosaurios para ver en la oscuridad.

Dicho esto, la idea de que el Velociraptor haya sido un depredador excepcionalmente nocturno no parece ser del todo exagerada. Después de todo, dinosaurios tan astutos como el Velociraptor y sus semejantes, sin duda hubiesen tomado ventaja sobre sus presas, asaltando desde todas direcciones en la oscuridad de la noche, además de aumentar sus posibilidades de caza, evitando la competencia por el alimento contra otros depredadores e incluso, el convertirse en presas de los terópodos más grandes, como el Tarbosaurio y el Zhuchengtyrannus.