22 de junio de 2011

Dinoficha: Therizinosaurio cheloniformis

Therizinosaurio



Localización: Asia
Clasificación: Saurischia, Terópodo, Therizinosáuridos
Significado del nombre: “Lagarto Guadaña”
Tamaño: 8 a 12 metros de largo
Período: Cretáceo
Dieta: Herbívoro (no completamente confirmado)

Características:
El Therizinosaurio se destaca por ser uno de los dinosaurios más extraños de los que se tenga conocimiento. La mayor parte de su fisiología es casi desconocida debido al poco material fósil que se ha encontrado. La única evidencia que se tiene de este animal es un brazo de 2.45 metros de largo en el que se aprecian unas enormes garras de 70 centímetros, varios fragmentos de dientes, algunos fósiles incompletos de las patas traseras que incluyen cuatro largos dedos semejantes a los de un ave y parte del tórax de la criatura. Aún así, los paleontólogos pueden imaginar el resto de su apariencia al comparar los pocos fósiles encontrados con los de otros dinosaurios que muy probablemente pertenecen a su misma familia. Gracias a estos restos, los expertos describen al Therizinosaurio con una apariencia poco común entre los terópodos. Ésta consiste en un cuello largo, una cabeza pequeña y una constitución bastante robusta. Este tipo de características son comúnmente vistas en dinosaurios herbívoros pero al unirse con los fósiles encontrados, se obtiene una criatura de un aspecto muy singular. Sin embargo, gran parte de los científicos coinciden en que este fue un terópodo herbívoro, al igual que muchos ornithomimusáuridos y que usaba su largo cuello y brazos para alcanzar la vegetación y llevarla a su boca, en la cual se cree que poseía un pico que pudo haberle ayudado a arrancar hasta las ramas más duras, además de que sus dientes tenían forma de hoja, una característica ideal para moler la vegetación, su cabeza pequeña lo hacía más ágil y no le daba demasiado peso al largo cuello, y su constitución robusta se debía a que poseía un enorme estómago que funcionaba como una enorme cámara de fermentación para toda la vegetación que el dinosaurio ingería. Teniendo en cuenta el tamaño de los fósiles encontrados, los expertos deducen que el Therizinosaurio pudo llegar a medir entre 8 y 12 metros de longitud y pesar hasta 6 toneladas, convirtiéndolo en el terópodo probablemente herbívoro más grande que se haya descubierto hasta el día presente.

Descubrimiento y Hallazgos:
Los primeros restos de Therizinosaurio fueron encontrados en 1948. Éstos consistían en varias garras tan impresionantes, que sus descubridores pensaron que se trataba de las costillas de una tortuga gigante. Y así se supuso hasta principios de los años 50 cuando se encontraron otros huesos que incluían dientes, brazos incompletos, una garra más completa y restos escasos de las patas traseras, entre los cuales se encontraban huesos de forma tetradáctila. Fue entonces cuando se descubrió que los fósiles encontrados en la década anterior pertenecían en realidad, a un dinosaurio. Casi a mediados de la década, en 1954, los restos recibieron el nombre de Therizinosaurio cheloniformis, literalmente, “Lagarto Guadaña con forma de Tortuga” por el paleontólogo Evgenii Aleksandrovich Maleev. Pero tan pronto un problema termina, otro sale a flote. Este era un espécimen nunca antes visto en la historia de la paleontología, por lo que su clasificación no estuvo clara y continuó siendo objeto de debates durante muchos años. No fue hasta principios la década de 1990, cuando se descubrió que este extraño reptil bípedo era un dinosaurio terópodo. No obstante, el resto de la taxonomía del animal era aún un misterio debido a que poseía un gran número de características nunca vistas en ningún terópodo conocido hasta entonces, por lo que fue atribuido a una nueva familia a la que se le dio en nombre de “therizinosáuridos”. Todos los fósiles de Therizinosaurio, desde la primera garra hasta los restos más distintivos provienen de la región mongola conocida como el Desierto Gobi y la búsqueda de restos de este terópodo en este lugar aún continúa.

Brazos y Garras Gigantes:
La mayor parte de los terópodos poseía patas delanteras cortas y garras moderadamente grandes pero el Therizinosaurio ha roto el récord en cuanto a brazos y garras se refiere. Los brazos del Therizinosaurio podían medir hasta tres metros y más sorprendente aún, sus garras medían casi un cuarto de la longitud de los mismos. Se sabe que los huesos de los brazos eran muy macizos, por lo que su musculatura debió haberlo sido aún más. Es probable también que los músculos de los hombros fueran bastante numerosos y sumamente fuertes. Pero sin duda, lo más impactante eran sus garras. Cada una tenía forma de guadaña, eran levemente curvas y notablemente finas. La del primer dedo parecía ser la más larga. Llegaba a medir unos 70 centímetros de largo, pero las otras dos no eran tan diferentes en longitud. El uso que el dinosaurio daba a estas garras es un misterio. Muchos creen que pudieron haber servido para excavar termiteros o rasguñar la corteza de los árboles en busca de insectos. Sin embargo, la mayoría de los paleontólogos sostienen que la función principal de estas garras era arrancar y atraer las hojas de ramas altas hacia su boca. No obstante, muchos coinciden en que estas garras pudieron haber servido al animal como defensa y que pudo haberlas utilizado para arremeter contra carnívoros de gran tamaño como el Tarbosaurio si se sentía amenazado.

Relativos y Fisiología:
La fisiología del Therizinosaurio es parcialmente desconocida. Sin embargo, los restos encontrados hasta el momento datan de una apariencia peculiar, consistente en una cabeza pequeña, un cuello largo, un estómago enorme y una postura casi vertical. Además, los fósiles de dinosaurios similares también han ayudado a los expertos a deducir cómo era este terópodo. Entre estos, se encuentran los restos de un cráneo bien conservado de Erlikosaurio. Este terópodo, también asignado a la familia de los therizinosáuridos, muestra una cabeza pequeña, una dentadura en forma de hoja, parecida a la del Therizinosaurio, y un pico que posiblemente utilizaba para arrancar plantas, dando a conocer que el grupo al que pertenecieron estos terópodos haya sido herbívoro. Por otra parte, el cuello largo es una característica vista en los fósiles de otro therizinosáurido llamado Segnosaurio y las patas traseras cortas y postura levemente vertical es un rasgo visto en otro miembro del grupo conocido como Nanshiungosaurio. Es probable que todos los therizinosáuridos compartieran estas características pero el Therizinosaurio es hasta ahora el más extraño y misterioso que se haya conocido.

Hábitat:
El Therizinosaurio vivió desde hace 70 a 65 millones de años en la región del Desierto Gobi, en Mongolia. Durante esta época, este desierto no era muy diferente a la actualidad. Contaba con amplias zonas áridas, abundantes en dunas de arena y poco frondosas. Sin embargo, la ubicación geográfica, a pesar de no ser tan diferente a la actual, hacía que Mongolia colindara con Norteamérica por el Noreste, por lo que tendría mayores posibilidades de precipitación, además de disfrutar de un mayor acercamiento al océano, dado que cierta parte del oeste del continente asiático aún no estaba formada, lo que le permitía gozar de una pequeña diversidad de climas. Esto permitía la formación de varios oasis por cortos períodos anuales. También era común encontrar sabanas que crecían entre las dunas de arena, las cuales producían zonas exuberantes durante ciertos períodos de tiempo con la formación de éstos. Es probable que el Therizinosaurio permaneciera en las sabanas alimentándose de la vegetación resistente a la sequía hasta que la precipitación se acumulara en otras zonas y formara nuevos oasis, lo que obligaría a este dinosaurio a migrar hacia otras áreas que proporcionaran alimento para el mismo, permaneciendo cerca las zonas más húmedas y exuberantes. No obstante, también hay quien sostiene la posibilidad de que algunas zonas permanecieran frondosas durante todo el año y que el Therizinosaurio permanecía en éstas hasta que el alimento escaseara. Algunos piensan que estas zonas pudieron haberse ocupado por bosques o sabanas alimentadas por cuerpos de agua estacionarios.

Comportamiento:
Debido al escaso material fósil es muy poco el conocimiento que se tiene sobre el posible comportamiento del Therizinosaurio. Muchos científicos creen que este dinosaurio vivía en grupos para proteger a los jóvenes y garantizar su supervivencia en ese clima árido y repleto de depredadores. Algunos expertos sugieren que el Therizinosaurio pudo haber sido un animal migratorio que se movilizaba de un lugar a otro, siempre bordeando los posibles oasis o los lugares más abundantes en vegetación, en busca de alimento y agua.

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