30 de diciembre de 2012

Dinoficha: Utahraptor

Antes que nada, ¡felices fiestas a todos ustedes, lectores de Mundo Terópodo! Les deseo a todos un 2013 lleno de esperanza y felicidad.

Y bueno, como lo han visto en el título, quisiera clausurar el año con la dinoficha de un impresionante terópodo, el Utahraptor ostrommaysorum, el dromeosaurio más grande conocido y uno de los más antiguos, por lo que es también uno de los miembros basales de esta espectacular familia de ágiles y astutos dinosaurios carnívoros que tan común sería a lo largo del Cretáceo.


Utahraptor
Localización: Norteamérica
Clasificación: Saurischia, Terópodo, Dromeosáurido
Significado del nombre: “Ladrón de Utah”
Tamaño: 6 metros de largo
Período: Cretáceo
Dieta: Carnívoro

Características
El Utahraptor, siendo un dromeosaurio primitivo, tiene las clásicas características visibles en el Deinonychus y otros miembros de esta familia de terópodos: un cráneo poco profundo, de forma triangular, aunque casi rectangular (vista lateralmente), con un hocico levemente puntiagudo y amplias cavidades orbitales posicionadas hacia el frente, sugiriendo la presencia de ojos grandes que apuntaban en dirección paralela, por lo que pudo haber tenido una excelente visión binocular. Este animal llegaba a medir hasta 6 metros de largo y 3 de alto, siendo así el mayor dromeosaurio del que se tenga conocimiento. Como todo dromeosáurido, el Utahraptor contaba con patas traseras largas, pero con la peculiaridad de que la tibia parece ser mucho más gruesa que en los miembros posteriores de la familia, indicado que estaban diseñadas para la fuerza, más que para la velocidad. Sus patas delanteras eran levemente más largas que la de otros dromeosaurios primitivos e, igualmente, estaban dotadas de garras largas y afiladas, ideales para causar heridas severas al desgarrar la carne de sus presas. Su cola era larga, rígida y, a su vez, flexible para ayudarle a realizar giros repentinos. Pero su arma más formidable era la clásica garra en forma de hoz, presente en el segundo dedo de cada pata trasera, que caracterizaba a este grupo. En el Utahraptor, ésta llegaba a medir, aproximadamente, 25 centímetros de largo, siendo la más grande de cualquier dromeosaurio. Existe controversia sobre si este dromeosaurio estaba o no cubierto de plumas. Hay quien argumenta que, tratándose de una especie primitiva de un grupo de dromeosaurios "no arborícolas" que posiblemente tuvo sus orígenes en el occidente, no hubiese contado con una capa de plumas de gran complejidad. Sin embargo, la mayoría de los expertos sostiene que los deinonicosaurios (el grupo de terópodos al que pertenecían los dromeosaurios)desde un principio estaba conformado por una amplia gama de dinosaurios emplumados y que, por tanto, todos los dromeosáuridos, incluyendo al Utahraptor, estaban cubiertos de plumas.

Descubrimiento e Historia
Los primeros restos de Utahraptor fueron descubiertos en 1975 por James Jensen en la cantera Dalton Wells en la parte este del centro de Utah, Estados Unidos, pero no fue hasta el año 1991, cuando Carl Limoni encontró una garra, similar a la que tenía en Deinonychus en el segundo dedo de sus patas traseras, en la Formación de Cedar Mountain, en el este de Utah, que un equipo compuesto por James Kirkland, Robert Gaston, Donald Burge y otros paleontólogos presentaran interés en el hallazgo y se vieran motivados a realizar una expedición en busca de más restos, de la cual extrajeron varios huesos de esta especie entonces desconocida. Al publicar la descripción de este nuevo dinosaurio en 1993, Kirkland y sus colegas le dieron el nombre de Utahraptor ostrommaysi, para honrar al estado donde fue hallado, así como a John Ostrom, el padre de la nueva era de la paleontología, conocida como “El Renacimiento de los Dinosaurios” (fue entonces cuando se comenzó a estudiar la relación entre dinosaurios y aves) y a Chris Mays, de la DIC (Dinamation International Corpotation), quien financió la excavación. No obstante, en el año 2000, George Olshevsky corrigió el binomial, ya que “ostrommaysi” en latín es un vocablo singular y dado que el nombre genérico hace referencia a dos personas, fue cambiado a “Utahraptor ostrommaysorum”.

El Peso Pesado de los Dromeosaurios
El Utahraptor se caracteriza por ser el dromeosaurio más grande conocido hasta el momento, midiendo de 6 a 7 metros de largo y 3 de alto y pesando cerca de 500 kilogramos, lo que es bastante pesado para un dromeosáurido. Lo más curioso, sin embargo, es que el Utahraptor estaba diseñado para la fuerza y no para la velocidad. Esto puede verse en varias características anatómicas, como por ejemplo, la presencia de huesos considerablemente gruesos con relación a la mayoría de los componentes de esta familia, además de que la tibia estaba estructuralmente diseñada para soportar un cuerpo macizo. Debido a esto, algunos paleontólogos piensan que los dromeosaurios "no arborícolas" iniciaron como grandes y robustos depredadores de emboscada y que terminaron siendo los gráciles y pequeños corredores que se valían de su astucia y de su velocidad más que de su fuerza para abatir a sus presas.

Hábitat
El Utahraptor habitó en lo que actualmente es el oeste de los Estados Unidos, Norteamérica, principalmente en lo que es el estado de Utah desde hace 126 a 120 millones de años, aproximadamente. En ese entonces, el planeta aún estaba experimentado una serie de cambios climáticos a gran escala que habían estado transformando el ambiente desde la barrera entre el período Jurásico y el Cretácico. En el caso de la parte este de Norteamérica, el clima era, comúnmente, cálido y seco, pero en vías de transformarse en uno húmedo y fresco, por lo que en lo que en los inicios del Cretáceo fue un vasto desierto, estaba ahora convirtiéndose en una serie de sabanas y bosques secos, en su mayoría, dispersos, formando amplios espacios áridos. En estas zonas que con poca frecuencia eran alimentadas por la lluvia y la actividad fluvial, el Utahraptor acechaba a presas como el Gastonia, un ankylosáurido primitivo con grandes púas en la parte delantera de su armadura e, incluso, a manadas de grandes saurópodos como el Astrodón y el Cedarosaurio. Además, es probable que cazara terópodos más pequeños como el Nedcolbertia. Ya que es poco lo que se conoce sobre la fauna de estos terrenos poco exuberantes, es difícil determinar si el Utahraptor era el mayor depredador de la zona o si había uno más grande y fuerte que le hiciera competencia o incuso, que le diera caza.

Comportamiento
Tratándose de un dromeosaurio, lo más probable es que el Utahraptor no empleara un comportamiento muy distinto al de los demás miembros del grupo, aunque difiriera en el tipo de presas que cazaba. Las presas disponibles en el menú del Utahraptor son de gran importancia a la hora de estudiar su comportamiento porque eso explicaría las diferencias anatómicas que existen entre él y los miembros posteriores de su familia. Este enorme dromeosaurio cazaba lo que pocos dromeosaurios cazaban: saurópodos (algunos, adultos) y ankylosaurios. La mayoría de los dromeosaurios eran demasiado frágiles como para derribar presas como estas, pero la contextura fuerte del Utahraptor se lo hacía posible. No obstante es posible que combinara esta característica con estrategias que en un futuro serían empleadas por sus relativos. Es bastante razonable pensar que, como la mayoría de los dromeosáuridos y, posiblemente, como todo terópodo que tendiera a dar caza a animales que lo superaban por mucho en tamaño o en fuerza, el Utahraptor cazara en grupos. Estos grupos estarían estrictamente organizados, siendo dirigidos por un macho o una hembra dominante. Es probable que, en época de reproducción, surgieran enfrentamientos entre los machos del grupo con el objeto de ganar acceso a las hembras y que la mayoría de éstos consistieran en intimidación, en muchos casos, viéndose el perdedor obligado a abandonar el grupo. No obstante, también es posible que algunos de estos enfrentamientos se efectuaran tan violentamente, que concluyeran en muerte. Probablemente, luego de la época de reproducción, para garantizar la seguridad de la siguiente generación, los huevos (y las crías cuando naciesen) serían vigilados por algunos adultos que se turnaban mientras otros iban en busca de alimento.

11 de noviembre de 2012

Según el Lector: ¿Saurophaganax o Allosaurio maximus?

Durante mucho tiempo, se ha debatido la validez de la especie Saurophaganax maximus, ya que ésta sólo se conoce por la minoría del esqueleto, la cual se compone de algunos restos parciales. Sin embargo, algunos de estos pocos fósiles recopilados parecen compartir varias similitudes con los huesos del Allosaurio, a pesar de que son más grandes de lo convencional, por lo que también se le suele llamar “Allosaurio maximus”.

Ilustracion del Allosaurus/Saurophaganax maximus de Atrox1

 Los huesos fueron encontrados a principios de la década de 1930 por John Willis Stovall y estuvieron sujetos a varios estudios a partir de las siguientes décadas, pero no fueron analizados con tanto detenimiento hasta los años noventa. En 1995, Don Chure nombró al ejemplar “Saurophaganax maximus”, literalmente, “Mayor Comedor de Lagartos” (anteriormente había sido nombrado “Saurophagus maximus”, que significa “Comedor de Lagartos”, nombre que ya había sido asignado a un ave 100 años antes de su descubrimiento). No obstante, en 1998, David K. Smith volvió a analizar los fósiles, concluyendo que el animal pudo haber sido en realidad, una especie grande de Allosaurio, por lo que lo reclasificó con el nombre “Allosaurus maximus”.

Estudios recientes sugieren que la principal diferencia entre el ejemplar de Stovall y los fósiles de Allosaurio más comunes es la forma de las vértebras del cuello y de la cola, dado que el fósil de Stovall resalta por una lámina horizontal en la base de la espina neural dorsal. Este hecho no es suficiente para determinar si el ejemplar era una especie de Allosaurio más grande o un género separado y dado que no se ha encontrado un ejemplar completo, no se ha podido identificar una diferencia más significativa, por lo que la controversia aún persiste. Sin embargo, las demás piezas del esqueleto encontradas fácilmente podrían aplicarse a la descripción del Allosaurio.

Actualmente, la mayoría de los paleontólogos opina que el espécimen de Stovall representa un género distinto a Allosaurus, aunque cada vez surgen más pruebas que apuntan a la teoría de Smith. Hoy se exhibe en el Museo Sam Noble, en la Ciudad de Oklahoma, una réplica del esqueleto completo del Saurophaganax (o Allosaurio) maximus, el cual, en su mayor parte, está basado en piezas a mayor escala del Allosaurio fragilis.

¿Qué crees tú que es el ejemplar de Stovall? ¿Consideras válido el género Saurophaganax o crees que se trata de una especie de Allosaurio enorme?

6 de octubre de 2012

T-Rex: Un Gigante más Grande de lo Pensado

Imagino que saben qué día es hoy, ¿no? Hoy es 6 de octubre de 2012, lo que significa que celebramos el aniversario #107 del nombramiento del rey de los dinosaurios: El legendario Tiranosaurio rex. Supongo que ya saben lo que eso quiere decir. El homenaje que hago al T-rex este año trata sobre el tamaño que éste alcanzaba y sobre especímenes que han levantado polémica sobre esta materia. Pero antes...


Ahora, hablemos un poco sobre el tamaño del T-rex:

 El Tiranosaurio rex se destaca por ser uno de los dinosaurios carnívoros más grandes conocidos por la humanidad. Desde que fue descubierto a principios del Siglo XX, su enorme tamaño (junto con sus brutales mandíbulas llenas de afilados dientes) le dio la mala fama que mantiene hasta el día de hoy. Durante casi un siglo, fue considerado como el mayor dinosaurio carnívoro de todos, título que mantuvo hasta la década de 1990, cuando se hizo pública la existencia de monstruos aún mayores. Hoy, el T-rex es reconocido como el cuarto terópodo más grande, siendo superado por el Carcharodontosaurio (de 11.5 a 14 metros de largo, basado en las estimaciones límites), el Giganotosaurio (de 12 a 15 metros de largo) y el Espinosaurio (de 16 a 18 metros de largo, basado en las máximas estimaciones). A finales del Siglo XX, se halló el ejemplar de T-rex más completo registrado hasta hoy, el cual recibió el apodo de “Sue”, en honor a su descubridora, Susan Hendrickson. Éste proveyó información valiosa sobre el crecimiento de la criatura y llevó a los paleontólogos a estimar que la longitud promedio del Tiranosaurio oscilaba entre los 12 y los 13 metros. Sin embargo, el ejemplar más completo no necesariamente es el que más luz arroja sobre el tamaño del animal.

Sue, además de ser el espécimen más articulado, también es uno de los de mayor tamaño, pero no es el más grande. Mucho antes del descubrimiento de Sue, un descubrimiento en Montana proporcionaría nuevos datos sobre las sorprendentes dimensiones del T-rex. Descubierto en 1967 por el Dr. William MacMannis, el fósil constaba de una vértebra y un cráneo parcial y aunque el material era escaso, una cosa quedó muy clara: estos fósiles pertenecían a un ejemplar muy grande. Fue llevado al Museo de las Rocosas, en el mismo estado de Montana, E.U donde fue estudiado con mayor precisión. Al examinarlo varios años después, los científicos se percataron de que los huesos parecían pertenecer a un animal de un 6.5% el tamaño de Sue, lo que indica una longitud aproximada de 13.8 metros (algunos redondean esta cifra a 14 metros). El espécimen recibió el nombre de identificación MOR 008 (Museum of the Rockies 008) y, sorprendentemente, según un estudio reciente, tendría alrededor de 22 años de edad cuando murió, mientras, de acuerdo al mismo estudio, Sue tenía 28 años al momento de su muerte, por lo que probablemente, este ejemplar pudo haber crecido un poco más si hubiese alcanzado la edad de Sue, considerando el hecho de que, como los reptiles, los dinosaurios continuaban creciendo a lo largo de su vida. Actualmente, se exhibe una réplica del enorme cráneo de MOR 008 en el Museo de las Rocosas, en la que se puede apreciar su enorme tamaño.

Cráneo de MOR 008

Comparación entre Sue y MOR 008

Sin embargo, en tiempos más recientes, un caso más asombroso ha cautivado no sólo a los paleontólogos, sino también al público general. Es el caso de UCMP 118742 (University of California Museum of Paleontology 118742). Este espécimen consiste en una mandíbula parcial, con lo cual se calculó que el cráneo completo tendría una longitud similar a la del cráneo de Sue, por lo que se estima que pudo haber alcanzado los 13.6 metros al momento de su muerte. Pero hay un detalle muy peculiar sobre él: este ejemplar murió a los 16 años de edad, lo que indica que aún tenía bastante por crecer. De hecho, hay quien piensa que UCMP 118742 pudo haber crecido, al menos, hasta los 15.4 o incluso a los 16 metros de largo (basándose en el cráneo de MOR 008), con lo que rivalizaría con el Carcharodontosaurio y el Giganotosaurio. Sin embargo, algunos opinan que el ejemplar era una excepción que contaba con un cráneo considerablemente agrandado o bien, que hubo un error en el proceso experimental (quizá al momento de calcular la edad o el tamaño completo del animal). Según este grupo, es probable que el ejemplar UCMP 118742 no hubiese superado los 14.5 metros de longitud.

Maxilar de UCMP 118742

El futuro de UCMP 118742 como el ejemplar de Tiranosaurio potencialmente más grande parece incierto hasta ahora, pero aún si no lo hubiese sido, un descubrimiento hecho en julio del año 2000, le estaría haciendo competencia. Hallados entre un conjunto de 5 especímenes distintos, sus huesos, los cuales consistían en diversas partes del cráneo, 3 vértebras dorsales, 20 costillas, algunos huesos de las patas traseras y un chevrón, resaltaban por su tamaño. No era un ejemplar común. Se trataba de un Tiranosaurio muy grande, el cual recibió el apodo de “Celeste rex” o C-rex, abreviadamente, en honor de su descubridora, Celeste Horner (en aquel entonces, esposa de Jack Horner). A pesar de que no se han emitido publicaciones científicas sobre las medidas del C-rex, algunos paleontólogos estiman que se trata de un animal de 10% el tamaño de Sue. Este espécimen no formó parte del estudio en el que fueron incluidos MOR 008 y UCMP 118742, por lo que no se conoce la edad que tenía cuando murió. Sin embargo, al estimar que su fémur mediría 1.47 m y su cráneo, 1.53 m, algunos científicos han propuesto que el C-rex pudo haber tenido una longitud oscilante entre los 14.1 y los 14.8 metros (hay quien redondea esta estimación a los 15 metros), además, de que hubiese pesado alrededor de 6.8 toneladas en vida, lo que, de probarse, no sólo lo convertiría en el mayor ejemplar de T-rex conocido, sino que también cambiaría las ideas sobre el tamaño máximo de este dinosaurio carnívoro, algo para lo que su edad, parece irrelevante.

Comparacion entre Sue y el C-rex

Estos ejemplares proveen una nueva percepción sobre el tamaño máximo que alcanzaba el Tiranosaurio. Mas hasta que no se encuentre más material fósil de buena calidad o se realicen estudios más concretos, probablemente no sepamos el tamaño máximo que alcanzaría un T-rex y las estimaciones promedio seguirían apuntando a una longitud límite de alrededor de 13 metros, siendo estos hallazgos considerados como excepciones a la norma o bien, ejemplares particularmente grandes, aunque no por esto dejen de considerar una nueva estimación máxima de casi 15 metros de largo y 7 toneladas de peso (de acuerdo a las estimaciones máximas propuestas para el C-rex).

Sin embargo, estos son sólo algunos ejemplos de especímenes de Tiranosaurio notablemente grandes. En varios museos de todo el mundo, hay registro de huesos de T-rex que parecen superar las dimensiones de los fósiles de Sue (eso sin contar los que no han sido estudiados, revisados o desenterrados), lo que podría significar que el tamaño promedio de este dinosaurio podría exceder los límites establecidos. No obstante, el mero hallazgo de estos fósiles nos lleva a una conclusión: El Tiranosaurio rex era un gigante más grande de lo pensado.

Fuentes:

28 de septiembre de 2012

Según el Lector: La Función del Cuerno Nasal del Ceratosaurio


Como mencioné en la entrada de nuestro 3er Aniversario, en adelante se estarán publicando entradas para promover la participación de los lectores, además de los artículos a los que están acostumbrados. Este es un proyecto al que he llamado “Según el lector” y consiste en la publicación de entradas sobre un tema polémico relacionado a los terópodos, en el que se ofrecen varios datos, teorías y/o argumentos que sirvan de referencia al lector para que éste presente su opinión sobre el tema.

Dicho esto, procedo a introducir el proyecto con una discusión que ha ganado auge en tiempos recientes: La Función del Cuerno Nasal del Ceratosaurio.

 Fotografia propiedad del usuario Gorgosaurus de Deviantart

La función del cuerno nasal del Ceratosaurio ha sido objeto de debate desde hace mucho tiempo. Se han propuesto varias teorías sobre la misma a lo largo de la historia y siempre existe la posibilidad de que surja una nueva. A continuación se mencionan algunas de las funciones propuestas para esta estructura.

 En un principio (desde que Othniel Charles Marsh lo describió), se pensó que el cuerno nasal del Ceratosaurio era un arma letal a la hora de cazar y de luchar por el alimento, el territorio o el derecho a aparearse. No obstante, en tiempos recientes, esta teoría ha perdido vigor y credibilidad. Ahora, muchos piensan que esta estructura no contaba con las características necesarias para causar una herida mortal a un objetivo potencial.

Las teorías que más se consideran en tiempos actuales incluyen la posibilidad de que este cuerno haya servido para el combate entre los machos durante la época de reproducción. Algunos sugieren que los Ceratosaurios machos lo utilizaban (junto con los otros dos cuernos ubicados en la parte superior-frontal de las órbitas oculares) para embestir a sus oponentes con el objeto de intimidarlos y así ganar el acceso a las hembras. Existe controversia sobre si estos enfrentamientos consistían en embestidas frontales o golpes laterales en los costados del rival (algo similar las competencias entre las jirafas de la actualidad).


Otra teoría que ha estado discurriendo entre los paleontólogos es que el cuerno haya sido una herramienta de comunicación y/o exhibición. Los partidarios de esta teoría sugieren que éste haya sido una estructura adornada con colores muy llamativos que le permitían al Ceratosaurio (principalmente, a los machos) ahuyentar rivales y/o cortejar al sexo opuesto.

Ilustración del usuario Jelsin de Deviantart

Hay diversas teorías sobre la función del cuerno nasal del Ceratosaurio, las cuales han sido objeto de controversia entre los paleontólogos. ¿Cuál crees tú que fue su verdadera función? ¿Es posible que haya servido para más de una? ¿Crees que haya empleado esta característica para un propósito adicional a los anteriormente mencionados?

27 de septiembre de 2012

Mundo Terópodo Celebra su Tercer Aniversario

Mis cordiales saludos, queridos lectores de “Mundo Terópodo”. Pues tal y como lo indica el título, éste, su blog está celebrando su 3er Aniversario. Como habrán notado, su servidor no cuenta con el tiempo suficiente para mantener el blog actualizado con la última información, razón por la que las noticias han disminuido. No obstante, “Mundo Terópodo” se prepara para una nueva era. Hay todo un arsenal de ideas y proyectos pendientes para este blog. Parte de ello incluye el hecho de que, en adelante, el lector tendrá más participación en cuanto al contenido del blog y se publicarán entradas sobre temas controversiales con el objeto de que los lectores tengan la oportunidad de debatir, aunque, de igual modo, estaremos abiertos a sugerencias. Próximamente, más detalles. Por ahora, ¡MT está de fiesta!
Gracias por mantener este blog activo y por promover la investigación y el conocimiento sobre los animales que alguna vez hicieron de este planeta un “Mundo Terópodo”.

29 de julio de 2012

Dinoficha: Allosaurio

Hoy les traigo la dinoficha de uno de los terópodos más grandes del Jurásico y uno de los más conocidos en la cultura popular: El Allosaurio.

Allosaurio
Localización: Norteamérica, Europa y África
Clasificación: Saurischia, Terópodo, Allosáuridos
Significado del nombre: “Lagarto Diferente”
Tamaño: 11 a 12 metros de largo
Período: Jurásico
Dieta: Carnívoro

Características
El Allosaurio fue uno de los dinosaurios carnívoros de mayor tamaño y quizá, el más grande que existió durante el período Jurásico. A pesar de su gran tamaño de entre 11 y 12 metros de longitud y 3.5 metros de altura, este animal sólo alcanzaba las 2.3 toneladas de peso, lo cual lo hace más liviano que otros animales semejantes en tamaño. Esto se debe a la ligera constitución de sus huesos y a su masa muscular poco sofisticada en comparación con otros carnívoros gigantes, lo que le ayudaba a alcanzar velocidades considerables, además de darle la capacidad de saltar sobre sus presas y posibles competidores. Este terópodo tenía brazos relativamente largos en comparación con otros grandes dinosaurios carnívoros en los que poseía enormes garras de hasta 15 cm de largo, que eran muy útiles para desgarrar a sus presas y luchar contra sus rivales. El Allosaurio poseía un enorme cráneo equipado con dos mandíbulas que contenían a cerca de 70 dientes de 10 cm de largo con bordes aserrados. Además, estos dientes finos y en forma de daga estaban curvados hacia atrás, lo que prohibía el escape de sus presas una vez que éste atacaba. Gracias a unas articulaciones especiales, los maxilares del Allosaurio eran capaces de extenderse hacia los lados, lo que le ayudaba a desgarrar grandes trozos de carne al morder. Sin embargo, es de notar que estudios recientes sugieren que sus mandíbulas no eran muy fuertes. Los huesos del cráneo poseían amplios orificios que hacían su cabeza más liviana y le brindaban espacio a los músculos y órganos sensoriales. Los ojos de este carnívoro estaban posicionados 20° hacia los lados, proveyéndole una visión binocular poco sofisticada, pero lo suficientemente formidable como para calcular la la distancia y el tiempo requerido para atacar a una presa. Sin embargo, tendría que voltear la cabeza de lado a lado para saber hacia dónde se movería ésta. Una de sus características más sobresalientes es un par de crestas óseas y puntiagudas que se ubicaban en la parte superior, en frente de sus ojos, cuya función es debatida por los paleontólogos. Debido a su gran tamaño, temible apariencia y a su lugar en la cadena alimenticia, algunos científicos consideran al Allosaurio como el equivalente jurásico del Tiranosaurio rex.

Descubrimiento y Hallazgos
Los primeros restos de Allosaurio fueron descubiertos en 1869 por los nativos de Middle Park, Colorado, EE.UU. Desafortunadamente, este primer fósil no estaba completo; tan sólo consistía en parte de una vértebra. El hueso pasó a manos de distintos científicos, incluyendo al geólogo Ferdinand Vandiveer Hayden, quien pensó que se trataba de la pesuña de una especie de caballo extinta, luego fue estudiado por Joseph Leidy, quien descubrió que el hueso era realmente una vértebra de dinosaurio y le dio el nombre de Antrodemus, no sin antes atribuirlo a la especie Poekilopleuron, un miembro perteneciente a la familia de los megalosáuridos. El Allosaurio fue nombrado en 1877 por el pionero paleontólogo estadounidense, Othniel Charles Marsh durante el famoso evento en la historia de la paleontología conocido como la “Guerra de los Huesos”. El primer esqueleto completo de Allosaurio fue descubierto en 1883 por un granjero llamado M. P. Fletch en Garden Park, Colorado. Más tarde en 1991, Kirby Siber y su equipo desenterraron otro esqueleto bastante articulado en el desierto de Wyoming, el cual recibió el apodo de “Big Al” (Gran Al) debido lo completo que está fósil, a su perfecta preservación y la importancia que tiene para la paleontología y otras ciencias. Este espécimen estaba un 95% completo pero lo más intrigante es que presentaba unos 19 huesos rotos e infecciones óseas que fueron producidas mientras el espécimen estuvo vivo y que se creen, pudieron contribuir a su muerte. El mismo equipo más tarde halló un fósil similar, al que llamaron “Big Al Two” (Gran Al Dos). Sin embargo, el descubrimiento más controversial que se haya realizado con relación a los fósiles de Allosaurio se tuvo lugar en Utah, en 1960. Se trata de una “cama de huesos” que contenía sobre 46 especímenes de Allosaurio, llamada Mina de Dinosaurios de Caveland Lloyd. Este lugar es uno de los más investigados por los científicos, ya que es uno de los más propicios para encontrar fósiles de Allosaurio y de otras especies que predominaron durante el Jurásico tardío. Desde que los nativos de Middle Park descubrieron los primeros restos de Allosaurio en Colorado, numerosos hallazgos han convertido a este dinosaurio en uno de los más populares. Se han desenterrado fósiles de Allosaurio en gran parte del oeste de los Estados Unidos, en el Sudeste de África y en Portugal, Europa.

La Cresta y su Función
El Allosaurio presentaba una cresta ósea en la parte superior del frente de sus ojos. El tamaño de esta cresta parece variar de individuo e individuo. Sin embargo, se cree que pudo haber estado cubierta de una sustancia llamada queratina, la cual le daba un mayor tamaño y le proveía una capa de piel escamosa, lo suficientemente fuerte para permitir su conservación y preservación durante el proceso de fosilización. Esta cresta tenía forma de cuernos, pero era demasiado fina como para ser usada a manera de embestidas. Esta es sólo una de las razones por la que se debate su función. Una teoría menciona la posibilidad de que ésta servía para proteger a los ojos del sol pero gran parte de los paleontólogos no está totalmente de acuerdo. La afirmación más viable es que pudo haber sido usada como exhibición para atraer pareja o como alarma para ahuyentar rivales. Por esa razón, los científicos afirman que la variación de tamaños pudo haber significado la diferencia entre macho y hembra. Hasta ahora, basándose en el comportamiento de muchos animales actuales, muchos paleontólogos coinciden en que el macho poseía una cresta más grande que la de la hembra y de un color más llamativo.

Hábitat
El dominio del Allosaurio tuvo lugar desde hace 156 a 144 millones de años, durante el período Jurásico. Durante este tiempo, lo que hoy es el oeste de los Estados Unidos, el Sur de África y la península de Portugal, estaban unidos en una vasta extensión de tierra llamada Laurasia. Éste era uno de los dos gigantescos continentes que existían en el planeta durante la parte intermedia de la Era Mesozoica y, en este lugar, el Allosaurio cazaba supremo. Este era un mundo frondoso, donde predominaban bosques abundantes en coníferas, helechos y cicadáceas, además de presentar amplias llanuras abiertas entre la espesura de los mismos. A pesar del incremento de los bosques, estos espacios abiertos también se hacían más grandes, a medida que aumentaba la población de dinosaurios gigantes, como los enormes saurópodos que derribaban una gran cantidad de árboles anualmente para ampliar su territorio y conseguir alimento. Era en estas llanuras donde, además de los saurópodos, también abundaban los estegosáuridos y los ornitópodos primitivos como el Dryosaurio y el Camptosaurio, que buscaban refugio entre estos gigantes, por lo que estos espacios abiertos proporcionaban al Allosaurio la principal fuente de alimento. Mientras que en los extensos bosques se ocultaban los pequeños coelurosaurios y otros terópodos como el Ceratosaurio, un depredador de siete metros de largo, con dientes extra largos y un par cuernos sobre los ojos y uno aún mayor en la punta del hocico, los cuales podrían haber sido parte del menú del Allosaurio, éste pudo encontrar competencia en otros terópodos como el Torvosaurio, un megalosáurido de hasta 12 metros de longitud que pudo haber competido con el Allosaurio por alimento y hasta por territorio. Se afirma que la mayor parte de los terópodos gigantes, acechaban ocultándose entre la vegetación para así atacar sorpresivamente a su presa y el Allosaurio era uno de ellos, por lo que usualmente también se le atribuye este comportamiento.

 Por otro lado, lo que hoy es la Península Ibérica y el Sudeste de África estaban ubicados en la parte Sur de Laurasia, razón por la que eran afectados por un clima más cálido, lo que permitía el desarrollo de amplias sabanas y bosques ricos en vegetación resistente a temperaturas altas. Aquí se desarrollaban varias especies de Allosaurio, adaptadas a estos ambientes más cálidos y a la caza de las criaturas que allí habitaban, las cuales no eran muy diferentes a las que se encontraban las especies del Norte.

Comportamiento
Existe bastante controversia sobre el comportamiento de este dinosaurio. Principalmente, se debate si era territorial o si cazaba en grupo. Parte de esta controversia se remonta al año 1960, cuando se descubrió una cama de huesos a la que los científicos llamaron Caveland Lloyd. Ésta contenía sobre 46 especímenes de Allosaurio, dando a los científicos la idea de que el Allosaurio haya adoptado un comportamiento social. Sin embargo, muchos coinciden en que esta mina de dinosaurios fue en su tiempo una “trampa de depredadores”, un pequeño oasis rodeado de brea en donde los dinosaurios quedaban atrapados hasta morir de hambre o de sed, y que los Allosaurios encontrados ahí llegaron sucesivamente atraídos por las carcasas de los animales que no pudieron salir, teniendo el mismo final. No obstante, gran parte de los paleontólogos consideran que esta teoría pudo haber atrapado del mismo modo a varios grupos de Allosaurios en busca de comida fácil y más intrigante aún, el hallazgo de ejemplares de diversas edades, sugiere la posibilidad de que algunos de estos grupos hayan sido familiares, debido a la presencia de especímenes que no superan los 3 metros de largo cercanos a otros jóvenes de mayor tamaño y a los adultos desarrollados de 11 metros. Sin embargo, algunos sugieren la posibilidad de que estos individuos jóvenes tuvieran además de sus hermanos y hermanas, a uno de sus padres o a ambos como única compañía y que los jóvenes no mayores de 10 metros, llegaron independientemente al lugar. De todas formas, la mayoría considera que el Allosaurio pudo en ocasiones formar grupos de hasta doce individuos para dar caza a diversas especies de saurópodos que viajaban en manadas. Ellos afirman que en grupos, los Allosaurios podrían ingeniárselas para separar a los miembros más jóvenes y a los más débiles de las manadas de saurópodos y acorralarlos durante varias horas hasta que éstos se deshidrataran hasta morir, por lo que es bastante probable que el Allosaurio hubiese adoptado cierto comportamiento grupal, al menos cuando fuese necesario. Además de su comportamiento social, también se debate constantemente por su reproducción. Se sabe que el Allosaurio tenía una cresta ósea en frente de sus ojos, la cual variaba en tamaño posiblemente, entre machos y hembras. La mayoría de los paleontólogos sugiere que esta cresta era usada para atraer pareja durante la época de apareamiento. Muchos de ellos afirman que el macho era poseedor de una cresta más grande y probablemente, de una coloración más brillante que la de la hembra, la cual usaba como señal para llamar su atención y ahuyentar una posible competencia, del mismo modo que sucede con algunos animales de la actualidad.

31 de mayo de 2012

Espinosáuridos: Arrolladores de Barreras

Hasta tiempos recientes, muchos pensábamos que los bizarros espinosáuridos estaban limitados a los territorios de edad cretácica que en la actualidad componen Europa, el Norte de África, el Noreste de Sudamérica y el Sur de Asia. Sin embargo, nuevos descubrimientos nos indican que estos enigmáticos terópodos gozaron de una expansión territorial y temporal más amplia de lo que habíamos imaginado. A pesar de que los fósiles de estos dinosaurios son difíciles de hallar, éstos han comenzado a surgir de territorios donde nunca antes se hubiese intuido que se encontrarían. Así lo demuestra una pequeña vértebra encontrada en mayo de 2011, la cual es muy similar a una de las vértebras cervicales del Baryonyx. Este fósil data de 125 millones de años (Principios del Cretáceo) y, según estudios llevados a cabo poco tiempo después de desenterrarlo, pertenece a un ejemplar joven de 2.5 o 3 metros de largo, aproximadamente, lo cual lo convierte en un hallazgo poco común. Pero lo más extraordinario es el lugar donde fue recuperado el hueso. Se trata de la Formación Eumeralla, en Victoria, Australia, lo que no sólo lo convierte en el primer espinosaurio descubierto en terreno australiano, sino que también indica que el grupo tuvo acceso a este continente (entonces comprendido por Australia y Antártida) cuando aún colindaba con la zona de Eurasia. Esto significa que las probabilidades de encontrar otros ejemplares de espinosáuridos en Australia son cada vez mayores.
El espinosáurido australiano (joven): Ilustración de Hyrotrioskjan de Deviantart

 No obstante, un hallazgo reciente muestra ser aún más intrigante. El origen de esta familia de dinosaurios terópodos ha sido un gran misterio desde que Ernst Stromer reveló los primeros fósiles de Espinosaurio al mundo. Sin embargo, el pasado mes de abril se realizó un estudio exhaustivo de un diente encontrado a principios del Siglo XX. El diente había sido atribuido a la especie Labrosaurio stechowi, posteriormente catalogada como una especie dudosa. El nuevo estudio, llevado a cabo por Eric Buffetaut, demostró que el fósil era muy parecido a los dientes del Baryonyx, por lo que éste pertenecía en realidad, a una especie de espinosaurio, mas no era uno común. El diente fue encontrado en la Formación Tendaguru de Tanzania, Sudáfrica, la cual data de finales del período Jurásico. Esto convierte al espinosaurio de Buffetaut, al cual nombró Ostafrikasaurio crassiserratus, no sólo en el primero encontrado en África del Sur, sino también en el miembro más antiguo de la familia de los espinosáuridos conocido hasta ahora. Siendo así, el Ostafrikasaurio podría arrojar nueva luz sobre los orígenes de estos enigmáticos dinosaurios. De hecho, el diente recopilado indica que los miembros primitivos de este grupo presentan dentículos más grandes en las carenas, lo que lo diferencia de los miembros posteriores de la familia, los cuales muestran dentículos más pequeños, lo que los adaptaba más a una dieta no exclusivamente carnívora, como probablemente lo fue la de los megalosaurios. Algunos piensan que, si el diente corresponde al lugar asignado (basándose en el Baryonyx), el Ostafrikasaurio pudo haber medido de 7 a 8.2 metros de largo.
Ostafrikasaurio: Ilustración de Hyrotrioskjan de Deviantart

 De modo que, los espinosaurios son un grupo más próspero y antiguo de lo que habíamos imaginado. Cada hallazgo nos lleva a formular nuevas ideas y teorías sobre cómo vivieron, se desarrollaron y se expandieron por el mundo estos animales.

21 de abril de 2012

Dinoficha: Deinonychus


Deinonychus

Localización: Norteamérica
Clasificación: Saurischia, Terópodo, Dromeosáuridos
Significado del nombre: “Garra Terrible”
Tamaño: 3 a 4 metros de largo
Período: Cretáceo
Dieta: Carnívoro



Características
La cabeza y el cerebro del Deinonychus eran muy grandes con relación al tamaño de su cuerpo. Sus ojos, al estar posicionados hacia adelante, le proporcionaban una excelente visión binocular. Además, recientes estudios demuestran que al igual que las lechuzas y otras aves de presa, el Deinonychus era capaz de ver en la oscuridad y era un excelente cazador nocturno. Sus dientes eran aserrados y estaban dirigidos hacia atrás, lo que le facilitaba al animal sostener a sus presas y para desgarrar su carne. Los brazos del Deinonychus eran bastante largos. Sus patas traseras también eran muy largas, lo que le permitía correr a gran velocidad. En cada una de sus patas tenía tres dedos movibles equipados con afiladas garras, perfectas para atacar a cualquier desafortunada víctima que se cruzara en su camino. Al igual que todos los dromeosáuridos, tenía una cola rígida y flexible perfecta para mantener el equilibrio incluso al dar una vuelta completa en fracciones de segundos debido a una serie de espigas óseas en su estructura. Pero de todas las características visibles en este dinosaurio, la más sorprendente y la que lo distingue como dromeosáurido es sin lugar a dudas, la garra en forma de hoz en el segundo dedo de cada pata trasera. Mientras caminaba o corría, el Deinonychus mantenía la garra erguida para evitar su desgaste. Pero al momento de lanzarse sobre su víctima, la apoyaba sobre la carne de ésta para apuñalarla en puntos vitales y así, debilitarla y derribarla. Debido a que era un miembro primitivo del grupo de los dromeosaurios, los científicos se plantean dudas sobre si este animal tuvo plumas o no. La mayoría piensa que por las muchas características que le Deinonychus comparte con las aves, es muy probable que su cuerpo estuviese cubierto de plumas, mas un pequeño número opina en que aún no estaba en un punto tan próximo a las aves ni a los velociraptóridos más avanzados de finales del Cretáceo y que siendo un dromeosáurido basal, es posible no hubiese desarrollado una capa de plumas tan compleja. Sin embargo, este segundo grupo no descarta la posibilidad de que los individuos jóvenes estuviesen cubiertos por cierto tipo de plumaje, además de que esta aseveración ha perdido vigor durante los últimos años, habiendo más consenso en que la presencia de plumas era una característica típica de los dromeosaurios y de los deinonycosaurios en general. 

Descubrimiento y Hallazgos
Los primeros fósiles del Deinonychus fueron descubiertos en Montana, Estados Unidos en 1964 por Grant E. Meyer. Fue nombrado en 1969 por el Dr. John H. Ostrom 
(el padre de una nueva era en la historia de la paleontología), quien lo describió. Tras haber estudiado el fósil, Ostrom concluyó que el Deinonychus era muy diferente a los demás miembros de su clase debido a que tenía características tanto de los carnosaurios como de los coelurosaurios. El Deinonychus fue también el primer dinosaurio en el cual se fijaron los paleontólogos para proponer la teoría de que los dinosaurios hayan sido de sangre caliente debido a su gran parentesco con las aves, siendo el iniciador de lo que en la paleontología se conoce como el "Renacimiento de los Dinosaurios". Hasta el día de hoy, se han encontrado más de nueve esqueletos de Deinonychus en las regiones de Montana. Uno de los hallazgos más asombrosos consiste en lo que aparenta ser un grupo de Deinonychus encontrados alrededor de otro fósil perteneciente a un Tenontosaurio. Este descubrimiento ha arrojado nueva luz a la idea de que el Deinonychus cazaba y atacaba a sus presas en grupo.

Hábitat
A principios del Cretáceo, hace aproximadamente 115 a 110 millones de años, cuando el Deinonychus rondaba en Norteamérica, el mundo era distinto al que hoy vemos. Lo que hoy es el estado de Montana y casi toda la zona Oeste central de los Estados Unidos estaba compuesto por planicies inmensas quizá con unas pocas colinas y muy poca presencia de montañas y picos. Estas planicies estaban ocupadas en su mayor parte por extensas praderas y sabanas, aunque no era raro encontrar algunos bosques de exuberante vegetación en los que se encontraban los principales recursos de agua, tales como ríos y charcas que se formaban en éstos y en donde se alimentaban los dinosaurios más grandes. En estos espacios abiertos y en los bosques frondosos, el Deinonychus viv
ía oculto entre la vegetación baja, acechando a las manadas de herbívoros como el Tenontosaurio y el Sauropelta, evitando ser cazado por grandes carnívoros como el Acrocanthosaurio y compartiendo su mundo con otros carnívoros pequeños como el Microvenator. 

Cerebro, Sentidos e Inteligencia
El cerebro del Deinonychus era muy grande con relación al de otros dinosaurios semejantes en tamaño. Estudios detallados sobre éste demuestran que este pequeño terópodo tenía un excelente sentido de la audición que le permitía escuchar cualquier cosa aunque estuviese a varios kilómetros. Su agudo olfato bien podía ser usado para detectar el olor de una presa a gran distancia como también para identificarse con otros miembros de la misma especie. Pero más sorprendente aún era su sentido de la vista. Éste último no sólo estaba altamente desarrollado, si no que también proveía al Deinonychus de visión nocturna, lo que le ayudaba a cazar incluso en las noches más oscuras sin la menor dificultad. Las observaciones sobre el cerebro de esta criatura han sido útiles, mas no determinantes a la hora de estudiar su inteligencia. Aún así, se ha especulado que el Deinonychus fue uno de los dinosaurios más listos de los que se tiene conocimiento, sólo superado por algunos troodóntidos. Se cree de hecho, que empleaba estrategias de caza coordinadas. Debido a la velocidad con la que debía actuar a la hora de atacaba a sus presas, no es de extrañarse que debiera pensar rápido al coordinar sus movimientos. De hecho, se piensa que el Deinonychus coordinaba técnicas de ataque incluso más rápidamente de lo que lo harían muchos animales actuales.

Comportamiento
Dado que se han encontrado varios esqueletos de esta criatura en el mismo lugar, se ha especulado que el Deinonychus usualmente cazaba en manadas. Muchos científicos piensan que estas manadas eran regidas por un orden social similar al de los lobos, con un macho o una hembra dominante y mantenida por otros ocho u hasta diez individuos. Algunos esqueletos se encontraron alrededor de un herbívoro de 6-7 metros de largo llamado Tenontosaurio, lo que ha confirmado que el Deinonychus se alimentaba de animales incluso más grande que él. Además, se han encontrado los fósiles del fémur de un Tenontosaurio que demostraba haber sido atacado por este pequeño carnívoro. Algunos científicos piensan que este animal pudo haber alcanzado velocidades de hasta 50 y 52 km/h, lo que haría del Deinonychus uno de los cazadores más rápidos de su época, siendo también capaz de abatir y vencer presas que lo superaban en tamaño.